La fiscal
general de Panamá, Kenia Porcell, pidió ayer a "todos" en el país
centroamericano unirse para combatir la corrupción, que calificó como el
"acto más sucio y ruin en la gama de los delitos".
"Unámonos
todos como un país contra la corrupción. Aquí somos más los buenos y los
honestos que los que violan la ley, ética", indicó la fiscal general en
uno de los mensajes en la red social.
Panamá vive
años de convulsión por el destape de decenas de casos de supuesta corrupción
que involucran a exfuncionarios, empresarios y particulares.
"La
lucha que se lleva a cabo en la persecución del delito, sus autores y
participes de está convirtiendo metafóricamente en la lucha del dinero versus
la justicia", indicó otro mensaje de Porcell publicado en la cuenta de
Twitter del MP.
La actuación
de Porcell ha sido duramente criticada por sectores políticos y civiles, que la
acusan de lentitud e incluso subordinación al Ejecutivo de Varela.
La fiscal
general ha defendido su imparcialidad y ha pedido paciencia a la opinión
pública con el argumento de que los tiempos de la justicia no son los tiempos
de los medios, que informan constantemente en base a filtraciones sobre los
casos de corrupción de alto perfil.
La
Convención de las Naciones Unidas contra la corrupción entró en vigor en el
2005 y la Asamblea General designó el 9 de diciembre como el Día Internacional
contra la Corrupción.
Según datos
de la ONU, cada año se paga sobornos y roba dinero mediante la corrupción
equivalente a más del 5 % del producto interior bruto (PIB) mundial.
El Programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha dicho que se calcula que en
los países en desarrollo se pierde, debido a la corrupción, una cantidad de
dinero 10 veces mayor que la dedicada a la asistencia oficial para el
desarrollo.